Si, tómense unos segundos para vomitar sobre la horrible portada del nuevo disco de los Trollfest. Y es que desde que se anunció su salida a principios de diciembre del año pasado, la mayor parte de sus fans mostraron repulsión hacia la imagen por excelencia trolesca y cervecera que llevan estos noruegos, la cual se reduce a nada al ver esa cosa que para algunos parece mallcore; pensando en que como muchas otras bandas, habían cambiado su estilo por otro a simple vista diriamos comercial. Estoy seguro que ese pato biónico o lo que sea tiene mucho que ver en lo que se cuenta en este Villanden, aunque es difícil saber a ciencia cierta el porque de él y habrá que esperar, sobre todo porque sus letras vienen en esa lengua de trolls que se han inventado (la cual en realidad es una combinación del noruego y alemán). Pues bueno, al parecer nuestro grupo de trolls ha padecido mucha hambre desde que dejaron su "Brakebein" y con la llegada de este "Villanden" han sentido de nuevo el olor de la sangre cristiana, por eso deben atravezar los bosques y llegar a la iglesia en la villa para devorar al sacerdote junto a sus monjas muy al estilo de los trolls: rápida y violentamente :)
Muy bien, para empezar les cuento que estos paganos no han cambiado en lo absoluto su tradicional y pintoresco estilo. Es más, nuestros trolls ahora lucen más salvajes que en sus discos anteriores, aún así debo recordarles que su técnica musical puede pasarse de incoherente y llegarles hasta a aburrir. A lo mejor y de verdad necesiten estar muy ebrios para encontrarle sentido a lo que nos cuentan estas criaturas del bosque. Por otro lado, he observado que la banda ha agregado nuevos instrumentos Folky del tipo rural a su artillería, entre ellos banjo y acordeón; los cuales me han encantado debido a ese toque muy a la vieja escuela que les viene muy bien. Como dato adicional, ambos instrumentos los desarrolla un integrante solo por sesión.
Su intro totalmente acústico nos llega como una brisa entre las montañas, va acompañado de puras cuerdas: banjo, guitarras y lo que parece ser ¿un charango? bueno. Lo que encontraremos desde los primeros temas será a un troll más gritón y chillón que nunca antes, alternando voces raspadas y guturales como si demostrando sus ansias de carne crisitiana. Suele ir al ritmo de la veloz y chirriante base que dirigen las guitarras eléctricas y no podía faltar el clásico coro cervecero y vikingo que aunque breve y sutil, tienen su importancia en este album. Tras un par de canciones que gracias a sus guitarras pesadas y opresivas se vuelven un verdadero castigo para los oidos cristianos, llega su representativo "Villanden" ahi estos trolls me han matado de la risa con ese sonido que hacen, y es que casi me olvidaba que los tipos se manejan un humor único en sus canciones para recalcar aún más la irracionalidad de las criaturas trolescas. Ni Finntroll ni Korpiklaani (que son con los que más se le compara) suenan así, ni tratan la música de esa manera única y acreditada a estos noruegos.
Lo malo es que el disco está muy corto, no dura ni siquiera los cuarenta minutos y a esto agreguen las tres canciones que son Folk puro, la mera esencia de los verdes campos. Uno de los temas que refleja las características de Trollfest es sin duda su "Festival" de ahi pueden imaginarse como van estos trolls celebrando por los bosques; bebiendo barriles de cerveza, danzando y gruñendo alrededor de los árboles al son de la humppa y del aplastante metal extremo que le es inherente. En lo personal yo me quedo todavía con su debut, donde a mi criterio lucían más salvajes e iban más unidos a la naturaleza. Pero no tengan la duda de que este último disco de los noruegos sea una pieza ideal y recomendada para celebrar con nuestros colegas en el bosque; asando un jugoso filete de ternera, elevando nuestras jarras cerveceras y por supuesto escuchando a los Trollfest, que como sabemos son un verdadero tributo a la borrachera.
Muy bien, para empezar les cuento que estos paganos no han cambiado en lo absoluto su tradicional y pintoresco estilo. Es más, nuestros trolls ahora lucen más salvajes que en sus discos anteriores, aún así debo recordarles que su técnica musical puede pasarse de incoherente y llegarles hasta a aburrir. A lo mejor y de verdad necesiten estar muy ebrios para encontrarle sentido a lo que nos cuentan estas criaturas del bosque. Por otro lado, he observado que la banda ha agregado nuevos instrumentos Folky del tipo rural a su artillería, entre ellos banjo y acordeón; los cuales me han encantado debido a ese toque muy a la vieja escuela que les viene muy bien. Como dato adicional, ambos instrumentos los desarrolla un integrante solo por sesión.
Su intro totalmente acústico nos llega como una brisa entre las montañas, va acompañado de puras cuerdas: banjo, guitarras y lo que parece ser ¿un charango? bueno. Lo que encontraremos desde los primeros temas será a un troll más gritón y chillón que nunca antes, alternando voces raspadas y guturales como si demostrando sus ansias de carne crisitiana. Suele ir al ritmo de la veloz y chirriante base que dirigen las guitarras eléctricas y no podía faltar el clásico coro cervecero y vikingo que aunque breve y sutil, tienen su importancia en este album. Tras un par de canciones que gracias a sus guitarras pesadas y opresivas se vuelven un verdadero castigo para los oidos cristianos, llega su representativo "Villanden" ahi estos trolls me han matado de la risa con ese sonido que hacen, y es que casi me olvidaba que los tipos se manejan un humor único en sus canciones para recalcar aún más la irracionalidad de las criaturas trolescas. Ni Finntroll ni Korpiklaani (que son con los que más se le compara) suenan así, ni tratan la música de esa manera única y acreditada a estos noruegos.
Lo malo es que el disco está muy corto, no dura ni siquiera los cuarenta minutos y a esto agreguen las tres canciones que son Folk puro, la mera esencia de los verdes campos. Uno de los temas que refleja las características de Trollfest es sin duda su "Festival" de ahi pueden imaginarse como van estos trolls celebrando por los bosques; bebiendo barriles de cerveza, danzando y gruñendo alrededor de los árboles al son de la humppa y del aplastante metal extremo que le es inherente. En lo personal yo me quedo todavía con su debut, donde a mi criterio lucían más salvajes e iban más unidos a la naturaleza. Pero no tengan la duda de que este último disco de los noruegos sea una pieza ideal y recomendada para celebrar con nuestros colegas en el bosque; asando un jugoso filete de ternera, elevando nuestras jarras cerveceras y por supuesto escuchando a los Trollfest, que como sabemos son un verdadero tributo a la borrachera.
