Presento la última entrega de este grupo alemán de folk metal y he de decir que su dirección musical posee ciertos cambios en comparación de su "Weltenkraft" anterior sobre todo porque la cosa ahora va más orientada a la atmósfera que al ambiente festivo, han de recordar a estos tipos en aquellos días cerveceros por el bosque con mucho acordeón como instrumento prominente. El asunto es que si bien esas partes folk acá también se consideran, la novedad no deja de ser unos momentos épicos muy envolventes con tiempos instrumentales y poca o casi nada de voz; aunque esto en teoría es para muchos agradable en realidad sabemos que no es nada nuevo en la escena, ya que desde hace mucho la banda de los primos Sorvali ha venido exprimiéndole jugo a la caña de la atmósfera, un hecho que los identifica y damos cuenta con sólo ver lo largas que son sus canciones.
Y es una buena y quizás la mejor referencia (Moonsorrow) de lo que trae Finsterforst con su segundo disco, ya he dicho lo frecuentes que se vuelven esos largos intervalos musicales que van únicamente con batería a medios tiempos, guitarras con riffs extensos y su bajo que no deja de ser audible mientras que su teclado es fino y de discreta aparición. Por supuesto que también le han dejado el espacio suficiente a sus momentos de folk exquisito con guitarra acústica, flauta y acordeón en partes relajadas y ambientales, los últimos dos incluso en partes más fuertes y pesadas.
Pero no han echado de lado su parte vikinga más cañera y directa, por ratos aumentan la velocidad de sus ritmos y muestran su influencia de black metal que es algo que bien me recuerda a su disco anterior, aunque aclaro que esas partes se vuelven relativamente cortas en comparación de sus extensos temas dominados por atmósferas. La voz blacker es la principal en todo momento y su rasgado no ha cambiado a como le vimos hace un par de años, lo que si es nuevo es que han reservado tiempo para una voz de fondo muy vikinga aunque de aparición muy breve tal que sólo en un par de canciones hace de las suyas. En total tenemos cinco canciones que forman setenta largos minutos y no me he aburrido con tan buena producción; si bien pudieron haber aumentado el número de pistas reduciendo a la vez la duración de las actuales (para no dormir a algún despistado) la idea de las largas canciones es vital para crear una buena atmósfera épica, y eso es algo esencial en lo que el grupo pretendía hacer para este año.
Cada canción es una historia con detalles que nos envuelven categóricamente en campos vacios y montañas desoladas, únicamente la brisa acompaña la serenidad que ahi acontece. Yo escojo como mejor canción a su "Untergang" la última del recital y que siendo la de mayor duración (casi 22 minutos) es donde encuentro todos los detalles que he mencionado en su máximo esplendor.
Su primer disco iba con una idea trolesca cervecera muy por el lado de sus patriotas Equilibrium mientras que ahora aparece más épico y con mucha atmósfera. En efecto, si has disfrutado de las entregas de Moonsorrow, te será muy familiar Finsterforst con este "Zum Tod Hin".
Y es una buena y quizás la mejor referencia (Moonsorrow) de lo que trae Finsterforst con su segundo disco, ya he dicho lo frecuentes que se vuelven esos largos intervalos musicales que van únicamente con batería a medios tiempos, guitarras con riffs extensos y su bajo que no deja de ser audible mientras que su teclado es fino y de discreta aparición. Por supuesto que también le han dejado el espacio suficiente a sus momentos de folk exquisito con guitarra acústica, flauta y acordeón en partes relajadas y ambientales, los últimos dos incluso en partes más fuertes y pesadas.
Pero no han echado de lado su parte vikinga más cañera y directa, por ratos aumentan la velocidad de sus ritmos y muestran su influencia de black metal que es algo que bien me recuerda a su disco anterior, aunque aclaro que esas partes se vuelven relativamente cortas en comparación de sus extensos temas dominados por atmósferas. La voz blacker es la principal en todo momento y su rasgado no ha cambiado a como le vimos hace un par de años, lo que si es nuevo es que han reservado tiempo para una voz de fondo muy vikinga aunque de aparición muy breve tal que sólo en un par de canciones hace de las suyas. En total tenemos cinco canciones que forman setenta largos minutos y no me he aburrido con tan buena producción; si bien pudieron haber aumentado el número de pistas reduciendo a la vez la duración de las actuales (para no dormir a algún despistado) la idea de las largas canciones es vital para crear una buena atmósfera épica, y eso es algo esencial en lo que el grupo pretendía hacer para este año.
Cada canción es una historia con detalles que nos envuelven categóricamente en campos vacios y montañas desoladas, únicamente la brisa acompaña la serenidad que ahi acontece. Yo escojo como mejor canción a su "Untergang" la última del recital y que siendo la de mayor duración (casi 22 minutos) es donde encuentro todos los detalles que he mencionado en su máximo esplendor.
Su primer disco iba con una idea trolesca cervecera muy por el lado de sus patriotas Equilibrium mientras que ahora aparece más épico y con mucha atmósfera. En efecto, si has disfrutado de las entregas de Moonsorrow, te será muy familiar Finsterforst con este "Zum Tod Hin".
